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“Quizá dentro de poco las playas se llenen de gente aprendiendo a hacer surf con nuestro cacharrito”

Entrevista a Eneko Sánchez Alcorta, 2º PREMIO ENPRESARI 2015-16

Eneko Sánchez Alcorta y Jorge Araiz Luna ganaron el 2º premio del concurso de proyectos empresariales Enpresari en su edición 2015-2016. Un año después, nos encontramos con Eneko para que nos cuente si OREKA, su idea de negocio, es hoy un proyecto en el olvido o maniobra sobre la cresta de la ola.

Enpresari, programa promovido por el Departamento de Empleo, Inclusión Social e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia y gestionado por su Agencia Foral de Empleo y Emprendimiento DEMA, trata de fomentar la cultura emprendedora-empresarial entre las personas jóvenes de Bizkaia.

 

DEMA entrevista Oreka

¿Cómo nace OREKA? 

OREKA surge a raíz del programa Enpresari de DEMA y de su concurso de ideas de negocio para alumnos de FP. La verdad, no fue nada premeditado… ¡se me ocurrió la víspera!, pero sí es cierto que siempre me ha llamado la opción del emprendimiento, de querer montar mi propio negocio, y si era partiendo de algo novedoso -que no existiera en el mercado-, mucho mejor.


¿Por qué esa idea?


“OREKA surgió como surgen otros muchos inventos: de la necesidad y experimentando el error”. 


Fue enseñándole a hacer surf a mi novia, cuando me di cuenta de esa necesidad; yo le empujaba para coger la ola y desde el momento en que ella se alejaba tres o cuatro metros, se rompía la comunicación. Ella ya solo se centraba en estar de pie en la tabla y no hacía caso a mis indicaciones. Y esto teniendo en cuenta que era mayo-junio; ¡ofrecer instrucciones en verano, con el bullicio de la gente, se vuelve aún más complicado!

Es ahí cuando se te enciende la bombilla…
Sí, la idea me rondaba la cabeza desde entonces. Este es un problema que se plantea de forma habitual a la hora de aprender a surfear: la necesidad de comunicar las instrucciones básicas monitor-alumno suele verse interrumpida por el ruido y, sobre todo, por el lógico empeño del alumno en no caerse de la tabla, obsesión que muchas veces le lleva a desatender la posición de la misma, ¡que además es fundamental para no acabar en el agua!

¿Cómo soluciona OREKA este problema?
OREKA es un dispositivo que va colocado en la punta de la tabla, guiándote acerca de la posición de la misma: te dice si tienes la tabla demasiado inclinada hacia atrás, avisándote de que debes bascular el peso hacia adelante para poner la tabla más horizontal. Con este aparato lo que intentamos es facilitar la labor a los monitores, dado que una vez que el alumno se aleja, solo quiere estar de pie en la tabla y es difícil que atienda a nada más.

¿De qué forma te avisa el dispositivo de que la posición de la tabla no es la correcta?


“Una luz intermitente, colocada en la punta de la tabla de surf, te indica hacia dónde debes bascular el peso de tu cuerpo para mantenerte más tiempo sobre las olas”.


A través de unas flechas luminosas tipo led, como si fuera un intermitente. La flecha se enciende cuando el dispositivo detecta que la tabla ha superado un ángulo crítico y esto te está frenando, indicándote hacia dónde debes bascular el peso para poner la tabla lo más horizontal posible y aprovechar, así, el impulso de la ola. Al final, estar más tiempo sobre una ola te permite aprender más porque estás entrenando el equilibrio encima de la tabla. Cayéndote constantemente es más difícil cogerle el truquillo a estar de pie en la tabla.

 

¿Teníais conocimientos técnicos para desarrollarla o la planteasteis como una idea de negocio para el concurso Enpresari y nada más?
La verdad, no esperábamos que esto fuera para adelante ni mucho menos, pero gracias a los ánimos de Josune y Lola, responsables de emprendedores del centro Emilio Campuzano, que actualmente nos cede las instalaciones en las que trabajamos, y a la inyección de motivación que supuso ganar el segundo premio del concurso Enpresari, dijimos: “¿Por qué no?”. Desde entonces, trabajamos desarrollando el plan de negocio. Entre los dos compensamos el aspecto técnico: Jorge es ingeniero informático y yo tengo conocimientos de electrónica; además, ambos somos diseñadores mecánicos, el módulo de Formación Profesional que estábamos cursando cuando nos presentamos a Enpresari. El tema del encapsulado, la carcasa exterior, que ahora la hacemos con prototipos por medio de la impresora 3D, pero que después, para el producto final, la haremos con un molde de inyección diseñado por nosotros mismos… Sí, salvamos el aspecto técnico, pero, aun así, somos conscientes de que, si queremos lanzar un producto profesional al mercado, tendremos que recurrir al apoyo de personas con expertise y empresas consolidadas. Estamos hablando con empresas que se dedican a diseñar las placas electrónicas específicas personalizadas y que ejecutan bien el diseño y bien la fabricación. Nosotros haríamos básicamente el ensamblaje.

Se entiende que será un dispositivo relativamente pequeño, ¿cómo va colocado en la tabla?
Sí, es una pequeña pieza de tamaño similar a una cámara Go Pro que va adherida en la punta de la tabla. Estamos probando el tema de la sujeción buscando la más sencilla y práctica para que el proceso de anclaje no resulte engorroso. La idea es que todas las tablas de una escuela puedan tener colocada la base plástica a la que enganchar después el dispositivo, de modo que no haría falta comprar uno para cada tabla. Recordemos que el dispositivo OREKA es un refuerzo para los monitores y para personas autodidactas que se compran su tablita de corcho para iniciarse y como accesorio este dispositivo, que les ayude a aprender por sí mismos.

¿Te imaginabas emprendiendo antes de participar en el concurso Enpresari?
Sí, desde bien pequeño siempre he estado curioseando, montando, desmontando, cacharreando con el Meccano… Si algo se rompía en casa, me dejaban soltarlo e intentar arreglarlo. Además, mi familia siempre se ha dedicado a la empresa privada y verlo en casa hace que te cueste menos dar el paso. Por cierto, emprender desde el principio con alguien que conoces es un punto a favor.

¿Habías trabajado por cuenta ajena? 
He trabajado para diferentes empresas y me he encontrado cómodo también trabajando para terceros. De hecho, si podemos, tenemos pensado llevar el desarrollo de OREKA en paralelo al trabajo por cuenta ajena hasta que el negocio arranque.

Porque de momento, ¿beneficios cero?
Eso es, por ahora estamos en la fase “cero ingresos”. Utilizamos el dinero que nos reportó el premio Enpresari para pagar la patente y esperamos poder optar pronto a formar parte de algún programa de aceleración de proyectos que nos permita mejorar en instalaciones, contactos y material de trabajo. Se está intentando potenciar la marca Euskadi ligada a la innovación y a I+D y OREKA es un producto tecnológico y novedoso. Además, está desarrollado por gente joven y fomenta el deporte; creemos que tenemos puntos para “pasar al siguiente nivel”. Eso sí, soy de los que piensa que sin constancia y esfuerzo no se pasa de nivel, ni en esto ni en nada en la vida.

A la edición 2015-2016 del programa Enpresari de fomento de la cultura emprendedora entre centros, profesorado y alumnado de FP, se presentaron 234 ideas de negocio, pero solo 50 alcanzaron la fase de desarrollo de las mismas. OREKA fue una de ellas; ¿qué pasó desde entonces hasta que os conceden el segundo premio del concurso galardonado con 1.200€?
La fase de desarrollo de la idea empresarial fue un proceso de aproximadamente 3 meses, más o menos sencillo: teníamos la idea bastante clara y DEMA nos guió y nos ayudó a avanzar en el plan de negocio. Para ello nos asignaron una tutora, Itziar Carranza, con quien, por cierto, estuvimos fenomenal. Nos reuníamos con Itziar varios días a la semana y nos iba haciendo el seguimiento y orientándonos muy especialmente en temas administrativos, de búsqueda de proveedores y materiales, tiempos de encargos, subvenciones… para finalizar con el informe económico-financiero que te indica la viabilidad de la idea de negocio. 

El vuestro era viable, claro…
Sí, pero en nuestro caso el no tener referencias anteriores, el hecho de que OREKA fuera un producto novedoso, supuso -y supone- una desventaja a la hora de hacer números: cambiar un material, por ejemplo, podía suponer un vuelco en las cifras globales del plan de negocio. Fijar los precios adecuados se vuelve complicado también debido a esto.

En lo que ha sido hasta el momento vuestra aventura emprendedora, ¿qué dirías que es lo mejor y lo peor de emprender? 
Emprender es una experiencia muy bonita y agradecida. Ver que el centro y Diputación confían e impulsan una idea propia, que llegas a tramitar una patente de la misma, que la cosa va en serio, que estás trabajando para crear tu propia empresa, que con esfuerzo todo va saliendo, que quizá dentro de poco las playas se llenen de gente aprendiendo a hacer surf con nuestro “cacharrito”… es gratificante y alentador. Por otro lado, ser emprendedor te da libertad de horarios y normas, para lo bueno y para lo malo. Como parte engorrosa de nuestra experiencia emprendedora destacaría el tema del registro y la tramitación de la patente. Iniciar este proyecto ya nos ha supuesto más de 4.000€ y aún es papel. Esto sería lo más negativo de la experiencia.

Viendo cómo avanza el desarrollo de vuestra idea, ¿dónde os imagináis de aquí a un año?
Esperamos que para mediados de 2018 la empresa ya esté formada y el producto a punto de entrar en el mercado. Antes, tendremos que salvar algunas trabas fundamentalmente de prototipo: resulta esencial hacer varios y testar… Y de aquí a tres años, nuestra ilusión sería podernos abrir también al mercado exterior (costa australiana, California…) Confiamos en que Internet sea un aliado para esto, pero tendremos que buscar socios/distribuidores externos y esto nos llevará a ampliar la protección a otros países, lo que implica nuevo papeleo de patentes internacionales y mayores costes. Consideramos aliadas potentes, también, a las instalaciones de olas artificiales: The Wave Garden y Kelly Slater, uno de los grandes surfistas de todos los tiempos, están tratando de llevar el surf a territorios donde no se dan las condiciones adecuadas para practicarlo; ¡hasta ahora impensable! El impulso de estos proyectos, sin duda, puede beneficiarnos.

¿Estáis abiertos a inversores?
Estamos abiertos a inversores y promotores, pero no pensamos en ello aún. De momento nos encontramos en una fase muy inicial, pero en un futuro necesitaremos o bien inversores externos o distribuidores muy grandes, del tipo Decathlon.