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Enpresari, emprender desde la Formación Profesional

Un sistema de monitorización para bebés con patologías cardíacas o respiratorias, un taller de lutería dedicado a la construcción y reparación de guitarras, un reactivo para reconocer droga en bebidas, un centro de estética para personas afectadas de cáncer… son todos proyectos ganadores del concurso de proyectos empresariales del programa Enpresari de DEMA. El Departamento de Empleo, Inclusión Social e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia y su Agencia Foral de Empleo y Emprendimiento impulsan anualmente este programa con el objetivo de fomentar la cultura emprendedora-empresarial entre profesorado y estudiantes de ciclos formativos de Bizkaia, promoviendo el emprendimiento y la creación de empresas como alternativas válidas para la inserción laboral y el autoempleo. Enpresari se erige, dentro de su ámbito, como el programa líder dirigido a la Formación Profesional de Bizkaia.

El concurso de proyectos empresariales, exclusivo para alumnado de grados de FP, es solo una pieza de Enpresari. Lo completan, además del concurso de ideas a través de presentaciones audiovisuales, otras dos: desde el primer curso, talleres de emprendimiento y maduración de ideas empresariales; y para el profesorado, acciones formativas como apoyo a su labor dinamizadora dentro del programa.

DEMA cierra hoy la fase de presentación y selección de ideas empresariales. La resolución de la misma se notificará en noviembre y, a partir de ese momento, las ideas seleccionadas -el pasado año se escogieron 59 entre más de 200- pasarán a la fase de trabajo, que se prolonga hasta marzo, pudiendo optar a los premios. A la hora de juzgar los proyectos y escoger los 10 premiados se valoran especialmente aquellos que demuestran un mayor espíritu emprendedor y un mejor desarrollo de las competencias orientadas al mundo de la empresa. Durante la fase de trabajo, cada grupo seleccionado recibirá apoyo de DEMA para el desarrollo del plan de negocio.

Talleres para estudiantes
Los talleres del programa Enpresari acercan al alumnado participante el testimonio directo de emprendedoras y emprendedores que han puesto en marcha su propio negocio, explicando cómo ha sido, en su caso, ese proceso: desde la generación de la idea hasta la puesta en marcha de la empresa, resaltando tanto las dificultades que han tenido y tienen que superar, como las satisfacciones que les reporta trabajar en su propia empresa. Hasta el momento, y solo en el año 2019, DEMA ha llevado a cabo más de 100 talleres, impartidos en 27 centros formativos, por los que han pasado casi 3.000 participantes.

Barruak
El proyecto de Isortze Formoso y Oihane Zulet se alzó con el segundo premio del concurso en la pasada edición de Enpresari, la XVIII. Isortze, estudiante de Integración Social en el colegio San José de Calasanz de Santurtzi, llevaba tiempo con la idea en la cabeza. El programa le ayudó a ordenarse, a gestarla, a darle forma… “Enpresari nos ha servido de guía y nos ha dado el impulso para decidirnos a emprender” afirma. Ambas coinciden en que gracias a Enpresari fueron capaces de aterrizar la idea, encontrar el hueco en el mercado y definir el público objetivo. Valoran especialmente haber aprendido a medir los riesgos y a escapar de la idea de que para emprender hace falta mucho capital.

Además, llevarse el segundo premio del concurso de proyectos empresariales les “motivó enormemente” y les “ayudó a quitar el miedo”.
Barruak propone promover la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Genera y ofrece espacios de encuentro para mujeres en los que se trabaja el desarrollo personal reforzado en el colectivo, muy especialmente desde la introspección y la creatividad. Los programas se adaptan en función de las diferentes realidades y colectividades: han trabajado ya en colegios con niñas y niños, con adolescentes, con mujeres de edad media, avanzada y en exclusión.

“Estamos en un momento en el que se habla mucho de la necesidad del empoderamiento. Las propias políticas sociales lo están poniendo encima de la mesa y se dispone de teoría muy trabajada, pero lo que la realidad nos está enseñando es que hay dificultad en la práctica” advierte Isortze. En esto se centra Barruak muy especialmente.

Enpresari les sirvió para profesionalizar la idea sobre papel, un papel que determinó que Barruak era una idea de negocio viable. Hoy, está a un paso de constituirse.